TELEVISIÓN

La venta de Univisión: Entre sorpresas, enojos y demandas

30 de junio de 2006

Se dice que Haim Saban compró un pleito: los accionistas de Univisión demandaron a la junta directiva

(Marcos Salas). Aún cuando era esperado, el anuncio de la venta de Univisión trajo consigo, como en las buenas series de televisión, el elemento sorpresa.En este caso fue la identidad de los compradores.Y es que, pese a algunos reveses sufridos en el proceso de subasta (el retiro de tres socios, incluyendo al Grupo Cisneros), se daba por descontado que la cadena de televisión hispana de EE UU pasaría sin mayores dificultades a manos del grupo encabezado por el gigante de medios mexicanos, Televisa, el cual ya es propietario de 11,4% de Univisión y le proporciona buena parte de su contenido.Sin embargo, no ocurrió así: Univisión fue vendida al otro grupo en puja, el conformado por cinco firmas de inversión y liderado por Saban Capital Group, del magnate del entretenimiento, Haim Saban. El monto de la operación: US$36,25 por acción, esto es US$13.700 millones (US$12 mil millones en efectivo y US$1.700 millones en pago de deudas).Naturalmente, las reacciones no se hicieron esperar. Televisa manifestó de inmediato su desacuerdo con el resultado del proceso de venta. “A pesar de nuestras múltiples ofertas para discutir todos los aspectos de nuestra propuesta, incluyendo el precio, Univisión y sus asesores rechazaron entrar en negociaciones con nosotros. Dada la acción tomada por el Consejo de Univisión, Televisa está considerando las opciones que tiene a su alcance”.Cabe añadir que las desavenencias entre el Chairman y principal accionista de Univisión, Jerrold Perenchio, y Emilio Azcárraga Jean, presidente de Televisa, son de larga data (en el 2005 el mexicano abandonó la Junta Directiva de Univisión). Por tanto se especula que Perenchio ignoró de forma adrede la oferta de Televisa.En cualquier caso, el cierre de la operación ha dejado a la industria conjeturando sobre el futuro de Univisión, con sus nuevos dueños y un socio fundamental, Televisa, muy enojado.El punto crítico se encuentra en el compromiso de exclusividad de su programación firmado por Televisa con Univisión hasta el 2017. Analistas y gente de la industria han coincidido en estas horas que el grupo mexicano intentará deshacerse de esas obligaciones por vías legales. Hay rumores también de posibles alianzas de la empresa mexicana con grupos poderosos de la televisión hispana estadounidense.Pero no es Televisa la única irritada con la operación. El jueves 29 de junio, tres días después de anunciarse la venta de la cadena, algunos accionistas demandaron a Univision Communications, a fin de bloquear la oferta de adquisición presentada por el grupo de cinco inversionistas entre los que figura Saban. La demanda, presentada en el tribunal estatal de California, afirma que se dio trato preferencial a este consorcio, y acusa a Univisión y sus ejecutivos de negociar considerando sólo sus propios intereses.Saban, para más señas, es un hombre de larga experiencia como hombre de televisión. Nacido en Egipto y crecido en Israel, es actualmente el mayor inversionista y Chairman de ProSiebenSat.1 Media, la mayor corporación y productora de contenido de la televisión alemana. En alianza con Rupert Murdoch, fundó el conglomerado Fox Family Worldwide (vendido posteriormente a Walt Disney Company). Su empresa, Saban Entertainment, creó en los años 90 los popularísimos Mighty Morphin Power Rangers.“Me parece muy bien que una persona como Haim Saban, que es tan creativo, vea el potencial que existe en el mercado nuestro y lo aplique en una compra de esta índole”, expresó a produ.com, Luis J. Echarte, presidente del Consejo de Administración de Azteca América. Cree que cuando asuma el control de Univision Communications, Saban tratará de resolver las diferencias que existen internamente con Televisa. “Yo creo que Saban tiene tiempo para hacerlo y lo podrá hacer porque sabe cómo hacerlo. Esto también es positivo. Están entrando otro player diferente al mercado hispano y al final el que se beneficia es el consumidor porque recibirá programación distinta, más efectiva, más dirigida a ellos”.Teddy Hayes, vicepresidenta de Servicios de Medios de La Agencia de Orcí de Los Ángeles, fue más cautelosa. No quiso adelantar pronósticos, aunque sí fue clara al decir: “Para el año que viene va a depender de ellos si mantienen o no la programación que actualmente tienen, si los ratings continúan creciendo o al menos se mantienen estables. Ellos tienen que pagar su deuda y necesitan que los ratings apoyen las ventas para cancelar la deuda”.Por su parte, para Carlos García, director de Servicios al Cliente de Garcia 360°, agencia de comunicaciones hispanas basada en San Antonio, Texas, la venta de Univisión es la mejor prueba de la importancia que tiene el mercado hispano para las grandes compañías. “Saban es un hombre de negocios, ¿no?”, dijo García. “Él no va a meterle la cantidad de dólares que le metió a ese negocio, si no ve que le va a redituar. Él ve que está creciendo, que hay un consumidor importante que está interesado en la televisión que le habla al corazón, que le habla a su vida. Eso lo que te dice que el mercado hispano es importantísimo para empresas que están vendiendo productos y servicios. Esa compra avala la posición que nosotros, como agencias hispanas, hemos mantenido: que éste es un mercado que hay que tomar en serio, y donde hay mucho dinero”.

Diario de Hoy

martes, 7 de abril de 2026