TELEVISIÓN

Digital o no digital… ¿Es esa la cuestión?

webmaster | 12 de agosto de 1997

Latinoamérica, aunque no a todos les sea obvio, se encuentra en medio de una revolución: ¡La revolución digital!Según reportan los partes oficiales, los muros de la vieja orden análoga están a punto de caer bajo todo un contingente de microcircuitos, satélites geostáticos, redes inalámbricas y de fibra óptica y señales comprimidas que amenazan con realizar el sueño compartido por Bolívar, San Martín y Zapata…Tal vez sea un poco dramático y novelesco lo anterior, pero la verdad es que la nueva ola de tecnologías digitales para la producción y difusión han de abrirle las puertas a muchos productores y cadenas de televisión nuevas que quizá se lanzarán unidos desde una base latinoamericana al mercado internacional, un mercado que estará listo para recibirlos. Nuestra cultura, con toda su riqueza, sin duda apetecerá a ese público, ávido de novedades. Hasta ahora, lo único que lo ha impedido es la falta de recursos ante el costo enorme que significa producir y transmitir. Sin embargo, los nuevos sistemas con base en la informática encierran la promesa de que los productores de televisión podrán disfrutar de los mismos márgenes que aprovechan sus colegas del mundo de la música desde cuando, durante la década de los ochenta, la revolución digital en el audio cambió a esa industria en menos de cinco años.Más allá de todo aspecto tecnológico, de las herramientas maravillosas que facilitan la realización y distribución de productos, existen cuestiones que considero son hoy aún más fundamentales para nosotros y nuestras culturas: ¿Qué se va a realizar con ellas? ¿Quién lo va a hacer? ¿Cuáles de esas herramientas serán concebidas, y/o diseñadas, y/o fabricadas y/o distribuidas en y desde Latinoamérica? ¿Somos capaces de soñar y de construir un día, no muy lejano, cuando disfrutaremos todos de programación favorita producida en Latinoamérica y por latinoamericanos para el mundo? ¿Somos capaces de soñar y hacer posible que será difundida por un satélite latinoamericano, puesto en órbita por un transbordador latinoamericano? ¿Somos capaces de soñar y hacer realidad que recibimos la señal en un platillo fabricado en Latinoamérica, una señal amplificada y exhibida en un televisor latinoamericano gigantesco colgado a la pared de la habitación de hotel donde estamos, al otro lado del mundo? Leonardo Sánchez Adega

Diario de Hoy

martes, 7 de abril de 2026