La Comisión Nacional de Televisión de Colombia atraviesa por su más grande crisis desde su creación, hace tres años, justo en el momento en que se adelanta una licitación pública trascendental, con la cual se busca permitir la legalización de los cientos de operadores informales que desde hace una década vienen sirviendo el mercado de ese país mediante la distribución de señales incidentales.La crisis la provocó el nuevo presidente de la República, el conservador Andrés Pastrana Arango, quien apenas unas pocas horas después de posesionado decidió sacar de la Junta Directiva de la entidad a dos comisionados porque representaban al gobierno anterior, a pesar de que ellos habían sido elegidos por el Congreso de la República por un período fijo de cuatro años, de acuerdo a la Ley 335 de 1996.La cadena Univisión difundió el domingo anterior, para todo el mundo, un completo informe sobre la pérdida de independencia de la Comisión Nacional de Televisión y sobre el regreso de la TV al control directo del presidente de la República.Adicionalmente el pasado martes, primero de septiembre, la Junta Directiva dominada por completo por los representantes del presidente Pastrana Arango, le pidió la renuncia a la plana mayor de la entidad.Por relevo burocrático, cerca de 15 funcionarios del más alto nivel tendrían que abandonar en las próximas horas la CNTV. Es así que saldrían los jefes de las oficinas Jurídica, de Planeación, de Canales, Regulación de la Competencia, Recursos Humanos, Técnica, de Inversiones, Administrativa y Financiera, Internacional, de Servicios, Televisión Infantil y Educativa, entre muchos otros.Ayer miércoles, 2 de septiembre, se llevó a cabo un intenso debate en el seno de la Comisión Sexta del Senado de la República de Colombia, por los hechos que han venido ocurriendo en esta entidad, que fue concebida por la Constitución Política de 1991 como un ente autónomo.
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martes, 7 de abril de 2026 |