Días pasados nuestra industria perdió a Eduardo Reyna, uno de sus grandes personeros. Por los años ’70, Eduardo Reyna fundó el Departamento Internacional de Venevisión, logrando competir con gran éxito con el monopolio mexicano del mercado de las telenovelas; ocupó puestos clave en la televisión argentina; fue uno de los fundadores de la OTI, Organización de Teledifusoras Iberoamericanas, produjo programas para varias cadenas alrededor del mundo; creó Reytel, la empresa de producción y distribución de programación que él mismo fundó hace casi 20 años y se desempeñaba con gran éxito como COO de Mundo Ole cuando la muerte lo sorprendió.Amigos y colegas expresaron a nuestra publicación su consternación por su desaparición.TODO BIENSu hermano Alberto, VP Corporativo de HBO Ole Argentina y Ejecutivo de la Cámara Argentina de Distribución de Señales Satelitales, CADISSA, contó que se sintió profundamente emocionado al recibir condolencias de tantas partes del mundo,—Me llamaron de España, Francia, México, Venezuela, Chile, Miami, Nueva York. Yo sabía que mi hermano era un ser muy querido y con valores excepcionales, pero tanto reconocimiento me tiene muy conmovido. Eduardo era un gitano, vivió viajando, creo que durmió más en los aviones que en su propia cama. Y, en un medio tan duro como el nuestro, lo único que hizo fue cosechar logros profesionales y afectivos por todo el mundo. Sin temor a equivocarme podría decir que “todo lo que hacía, lo hacía bien”.DON ESPECIAL— Reytel era su empresa, su lugar, donde estaba su gente. Siempre quiso mantenerla, sabía que siempre tenía un lugar donde volver, nos comentó Patricia Gariglio, su mano derecha en Reytel de tantos años.— Era un profesional de primera, su capacidad creativa en todo lo que tuviese que ver con el medio televisivo era sorprendente. Y no sólo eso, sino que además de tener ideas brillantes tenía un don especial para transmitirlas y generar en el otro la misma pasión con las que él las había concebido.Mundo Ole era su creación, se que disfrutaba mucho de lo que estaba haciendo. Creo que en Mundo hay algo de Eduardo y cada uno que lo vea va a tener un pedacito de él.ENAMORADO DE PROYECTOSJorge Bellizzi, reconocido autor y productor, fue uno de sus amigos entrañables.— Eduardo era un hermano, tenemos una relación profesional de casi 40 años. Hemos hecho montones de producciones juntos. Nos ligaba lo profesional, pero sobretodo lo afectivo A esta altura de mi vida no se si voy a poder querer a un amigo como lo quise a él. ¿Algo destacable? Fue uno de los pocos productores que no ganaron dinero con sus producciones. El siempre reinvertía en función del producto, era un enamorado de sus proyectos.BRILLANTEAlberto González, quien preside Imagen Satelital, recuerda:— Lo conocí en la década del ’50 en el viejo canal 7. Los dos éramos jovencitos y nos iniciábamos en este medio. Nos hicimos muy amigotes. A partir de ahí siempre juntos. Gran tipo, buen amigo, me dejó un buen recuerdo. En lo profesional: brillante.Las que siguen son algunas definiciones del “gordo”, como le decían sus amigos:— Mi hermano era como un remedio sin contraindicaciones— Un gitano que siempre hizo lo que quiso.— Un gran tipo, siempre alegre, haciendo bromas.— Buen amigo.— Era como un padre ó como hasta un abuelo— Inquieto, brillante, un creativo.— Profesional de primera.— Enamorado de su profesión.— Siempre actuó desde su corazón y pensando en los demás. Excelente ser humano.— Fanático hasta los huesos de Racing y Piazzola.— Humilde, tierno, afectuoso… un grande.— Eduardo Reyna fue un ser excepcional y un excelente profesional, que supo dar y recibir afecto donde quiera que fue.
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martes, 7 de abril de 2026 |