Idealmente, un videoservidor es una solución de almacenamiento y reproducción completa que debería reducir costos e incrementar la rentabilidad al substituir sistemas robóticos que desempeñan una función parecida. Evitando los problemas que pudieran surgir al trabarse una máquina de videotape, o al enredarse una cinta, no habrá costos de cinta, de cabezales o de reproductores de video.Evidentemente, los servidores de video son una solución digital con acceso no lineal que se fundamenta en la tecnología RAID (redundant array of independentdisks). Esto permite, en el caso de que los discos sean removibles, el reemplazarlos por discos con nueva información mientras la unidad sigue al aire. Sin embargo, esto ya es historia de todos conocida.Los nuevos desarrollos en este campo permiten realizar cualquier tipo de operación sin alterar el funcionamiento de la unidad matriz. Comenzaremos por aclarar que un videoservidor es un dispositivo multicanal y, por ende, cada canal debe ofrecer todas y cada una de las prestaciones de los otros canales, como lo son grabación y reproducción de audio, video y código de tiempo.Un servidor de video utiliza un algoritmo de compresión que generalmente es MPEG o M-JPEG que le permite escalar el tiempo de almacenamiento con sólo modificar la rata de compresión o bit rate, no debemos confundir los servidores de video con los VDR (video disk recorders) o los DDR (digital disk recorders). Todos los equipos disponibles en el mercado que realmente funcionan como servidores comprimen en mayor o menor cuantía, mientras que los DDR y los VDR no necesariamente tienen que comprimir. Lo que está ocurriendo en la actualidad es que muchos fabricantes de soluciones de almacenamiento esta llamando a sus equipos ‘servidores’ por el simple hecho de que tienen puertos de transferencia de datos en Ethernet base 10t , base 100tx o ATM (asynchronous transfer mode) que les permiten trasladar la información que contienen de un lado a otro, en forma de datos.Según mi forma de ver, los servidores fueron concebidos originalmente para la inserción de comerciales. Al mejorar los algoritmos de compresión y desarrollar discos duros de mayor capacidad y confiabilidad, se comenzó a utilizarlos como substitutos de las cartucheras del control maestro para la emisión de programación y la inserción de comerciales al mismo tiempo. Ahora, sin embargo, se pretende utilizarlos en postproducción. No veo nada de malo en ello. Sólo que son muy pocos entre los equipos que conozco que realmente puedan realizar esta función con confiabilidad y, peor aún, con calidad.Habíamos comentado antes que todos los servidores comprimían en formato diferente, según su fabricante, y que los formatos dominantes eran el MPEG y el M-JPEG. Los basados en tecnología MPEG no ofrecen la precisión de cuadros necesaria para realizar ediciones y, por lo tanto, no son los más apropiados para el ambiente de postproducción, aunque el muestreo de la señal sea 4:2:2.El formato M-JPEG, por su parte, requiere de mayor espacio en los discos, limitando así la capacidad de almacenamiento.Es aquí donde empieza el dilema. Como aún no existe en realidad un formato de compresión estándar, muchos fabricantes se están conglomerando en las ya famosas alianzas: Tektronix y Panasonic, por ejemplo, estudian la posibilidad de desarrollar un servidor basado en tecnología DV, al igual que Avid y Pluto Technologies. Tektronix tomó la delantera en este campo vertiginosamente y está experimentando con muchas compañías líderes en su campo, como SGI, para desarrollar lo que llaman una familia de servidores. Me parece que están bastante claros en su idea, ya que al parecer pretenden situar un servidor para cada tipo de aplicación específica y que cada uno de estos miembros de la familia se entienda con los otros. Falta ver que esto funcione como en la vida real, y que la familia tenga una o más ovejas negras.En conclusión, luchar por el buen uso del término ‘servidor’ va a resultar igual de cuesta arriba que luchar por la definición de la ‘calidad broadcast’, así que asumiremos que todos tienen la razón y agruparemos aquí de manera arbitraria los servidores de video de acuerdo con sus aplicaciones.Para aplicaciones de control maestro e inserción de comerciales existen varias posibilidades: el ya legendario Media Pool de BTS, el Airplay de Avid, el MediaStream de Hewlett Packard y el Profile de Tektronix, por sólo nombrar los más conocidos. Para el mundo de la postproducción se encuentran el RTD422 de Accom, el Pluto, el VDR de MountainGate, el Qubit de Quvis. Sólo menciono algunos porque, si bien hay muchos más disponibles en el mercado, tienen ciertas limitaciones. El Diskus de Abekas, por ejemplo, tiene una excelente calidad de imagen pero no tiene manejo de audio y por esto no lo considero como un servidor de video.Entre las mejoras que se están haciendo a los servidores está la implementación del fiber channel (canal de fibra), que permitirá el almacenamiento y recuperación aún más rápida de los datos; y los nuevos discos de 36GB, que aumentarán la capacidad de almacenamiento a cuatro veces la capacidad actual en el mismo espacio físico.Durante la próxima NAB seguramente nos sorprenderemos de nuevo con los desarrollos en esta tecnología. Volveremos entonces a escribir al respecto.