MERCADEO

Alejandro Pérez: “El lado luminoso de un recuerdo”

14 de mayo de 2004

“Casi todos los coloristas, hasta los mejor pagos del mundo, trabajamos durante jornadas de 10 a 14 horas”

Alejandro Pérez es colorista de Cinecolor Argentina y decidió escribir un interesante texto titulado El lado luminoso de un recuerdo (cinco encuentros con Janusz Kaminski):“Casi todos los coloristas, hasta los mejor pagos del mundo, trabajamos durante jornadas de 10 a 14 horas. Resignados, como prostitutas, damos servicio en horarios de fin de semana, por ejemplo, un domingo a las tres de la tarde porque el director salió a almorzar con su nueva pareja.Siempre encaramos el día después con la esperanza de que algo mejor sucederá. Seteamos nuestra sala. Cargamos nuestras preferencias de foco, peak y reducción de grano. Saludamos al nuevo cliente y nos lanzamos a dar lo mejor. ¡Fast Forward! Aunque haya días en los que no veamos a nuestra novia, novio, mujer o hijos, ahí estamos: dispuestos, orgullosos de nuestro oficio, dormidos o despiertos, con resaca o tristeza, gotitas para los ojos o un latita de Black Fire, con ganas de encarar un nuevo proyecto. ¡Aleluya!Exactamente así me sentía el pasado viernes 2 de abril, después de la fiesta de inauguración del nuevo edificio de Cinecolor Post. Llegué dispuesto a transferir el primero de los seis días de rodaje de un comercial para España. Me encontré con un tipo con un acento extraño esperándome. Regordete, anteojos de marco grueso, pelo canoso, mirada vivaz, botas tejanas. Estaba de mal humor e inquieto porque el negativo llegaría un poco atrasado.-No estoy de vacaciones -me increpó- y si me citan a las 10 quiero empezar a las 10.Finalmente, una hora después, comenzamos nuestro trabajo. Me detengo en una pizarra y leo: “Cameraman: Janusz Kaminski”. No lo podía creer, tenía a mi lado a semejante personaje, el director de Fotografía de Jurassic Park: El mundo perdido; La lista de Schlinder; Inteligencia artificial, Rescatando al soldado Ryan, Minority Report; Atrápame si puedes, Amistad, es decir, nada más y nada menos que las 6 o 7 películas dirigidas por Steven Spielberg. Entonces me digo: Esto es lo mejor de mi oficio: La sorpresa…Y reafirmo que el oficio de colorista, se parece cada vez más al de una prostituta o un taxista. Uno conoce muchísima gente que quizás prontamente olvide, los atiende, los calma, les va tendiendo la mano e intenta hacerlos sentir en su casa. Cuando el que está sentado a tu lado empieza a confiar en la rapidez de tus dedos y en tu golpe de vista, las cosas se relajan, y si proponés alguna pose, algún atajo o una mirada distinta sobre la imagen concebida, mejor aún.-¡Bien! -exclama Kaminski- ¡Me encanta!…De a poco me lo voy trayendo hacia un universo común. Los dos hablamos el mismo idioma. Y eso es grandioso. La gente de esta industria es la misma en todos lados. Cuando un DF se da cuenta que su colorista de turno habla su idioma, el del cine, ya que ninguno de los dos nos comunicamos en nuestras lenguas de cuna, se relaja y goza. Cuando Steven Spielberg lo llama al móvil durante la tercera sesión de transfer, consultándolo sobre una secuencia de su último film, The Terminal, confieso que, literalmente, pude haber muerto. No fue cholulismo, ni falso protagonismo. Fue una sensación suprema: Parafraseando a Pedro Aznar, sentir en el mismo centro del alma que aquí, allá, y en todas partes, los que trabajamos en esto nos enfrentamos día a día con las mismas dudas y conflictos.Trabajé lo mas rápido que pude, todo el tiempo. Janusz se transforma en un torbellino de pedidos e indicaciones. Transferimos algo así como 70 latas de 35mm durante 16 horas repartidas en cinco jornadas de trabajo. Agotador. Y esplendoroso. Estaba junto a un individuo sincero y comprometido con su oficio… Un par, más allá de la diferencia de salarios, de backgrounds y perspectivas, que me codeaba y me pedía consejos, a veces, y me dejaba hacer. Así son los grandes de verdad. Demagogos pero encantadores.Y se fue como llegó. De improviso. Quizás nunca volvamos a cruzarnos. Pero en este punto radica la magia de ser colorista, prostituta o taxista. En quedarte con el lado luminoso de los recuerdos…”

Diario de Hoy

martes, 7 de abril de 2026