
Durante su participación en C21’s Content Americas, Andrea Bilbatúa, directora de New Art Group, compartió cómo la casa posproductora ha convertido el doblaje inclusivo con representación real en una práctica estructural de su operación, integrando talento trans, personas con síndrome de Down y otras discapacidades tanto en procesos creativos como técnicos.
“Creo que es muy importante atender la representación de minorías. El primer paso es que exista esa representación desde las producciones originales, desde el guion; y en el doblaje entra un papel muy importante”, afirmó Andrea Bilbatúa. “En New Art buscamos esa representación y esa inclusión en todos los ámbitos, no solo cuando un personaje pertenece a una minoría”.
La ejecutiva subrayó que la inclusión no puede limitarse a decisiones aisladas. “No se trata únicamente de poner a alguien de una minoría cuando el personaje lo requiere, sino de que esas oportunidades sean constantes. La belleza del doblaje es que la voz puede prestar vida a distintos personajes, sin importar cómo se vean o se muevan”.
En este sentido, New Art ha desarrollado protocolos específicos de trabajo. “Cuando participan niños con síndrome de Down, capacitamos primero a todo el equipo y trabajamos con asociaciones especializadas. Hay que considerar tiempos en sala y muchos factores que normalmente no se contemplan”, explicó. “La capacitación del personal es el primer paso”.
Bilbatúa también destacó colaboraciones con plataformas como Netflix, entre ellas la serie Ojitos de Huevo, así como talleres de control de calidad para audio descriptivo, donde personas con discapacidad visual participaron activamente en la evaluación del sonido. “Ellos formaron parte del proceso de revisión de la mezcla y del diseño sonoro; su experiencia es clave”.
La visión inclusiva se ha extendido a proyectos documentales. “Recientemente participamos en la postproducción de un documental sobre atletas paralímpicas que ganaron oro en Tokio. Ellas mismas participaron en el control de calidad de la mezcla sonora”, señaló.
Más allá del contenido, la inclusión también se refleja en la infraestructura del estudio. “La última remodelación de nuestras salas se proyectó desde el inicio con accesibilidad total, en planta baja. Tenemos talento con discapacidad física y es indispensable garantizar no solo oportunidades, sino espacios de trabajo accesibles”, afirmó.
Sobre la asignación de voces, Bilbatúa puntualizó que, aunque muchas veces se busca afinidad entre el actor y el personaje, la apuesta va más allá. “No queremos encasillarlos. Si la voz hace un buen match con otro personaje, esa oportunidad debe existir. Esa es la esencia del doblaje”.