
Killing Death, dirigida por Javier Gutiérrez, ganó León de plata en Cannes
(Marcos Salas). En un incendio. En un naufragio. En un quirófano. En un terromoto. Son diversas situaciones en donde la muerte –con su guadaña en la mano- es evitada gracias a la oportuna intervención de la Cruz Roja. Se trata del comercial Killing Death, una lúdica y muy “timburtonesca” animación que, sin diálogos, se ríe del eterno riesgo que se corre ante la muerte. Fue dirigido por el mexicano Javier Gutiérrez, director de Comerciales Digitales de ciberfilms. Y se hizo con un León de plata en el Festival Internacional de Publicidad Cannes Lions, en la categoría Film. “Un amigo mío que estaba allá me llamó al salir del evento para contarme que había ganado. Creo que fue la mejor manera de recibir la noticia”, afirma.Gutiérrez, además, fue el único mexicano incluido en el Saatchi & Saatchi Directors Showcase 2006. “Eso es bueno, ¿no?”. Los directores creativos y redactores de Killing Death fueron José Arce y Fernando Iyo, en tanto que los directores de arte fueron Iván Carrasco, Verónica Medina y Fernando Carrera.“El comercial forma parte de la campaña de colecta nacional que hace la Cruz Roja Mexicana cada año”, explica Gutiérrez. “Ya habíamos tenido la experiencia de trabajar con el equipo de Saatchi & Saatchi México, que es un equipo tremendamente creativo. Ellos se acercaron a nosotros para explorar la posibilidad de darle vida a esta campaña que originalmente había nacido para impreso”.Ambos equipos –los de Saatchi & Saatchi México y de ciberfilms- hicieron una selección de las viñetas que podrían funcionar. “Había distintas situaciones en las que, aparentemente, la muerte se iba a cargar un civil. Y con esa selección hicimos esta especie de animatic, con la que podíamos ver bien cómo se pasaba de una situación a otra. Hicimos una propuesta de cómo podía resolverse esta narrativa, porque no es un comercial donde hay propiamente tomas; no hay movimientos de cámaras, como en un comercial de acción viva. Teníamos que encontrar la manera de que estos dibujos se fusionaran en otros y funcionaran en conjunto”. Fue una movida arriesgada, más si se toma en cuenta al cliente. “La Cruz Roja venía de hacer una campaña muy interesante de fotografías, el año pasado, pero no tenía nada que ver. Eran momentos reales, de accidentes. Tenías atrás un coche volteado por un accidente, y en primer plano un bombero todo lleno de hollín. La idea era esta es la gente que te rescata cuando hay problemas”. De hecho, había cierto escepticismo acerca de si la Cruz Roja iba a comprar la campaña. “Pero, al final, al cliente le gustó mucho. Ahí empezamos a trabajar más sólidamente con la agencia. Y el resultado fue, afortunadamente, positivo”.
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martes, 7 de abril de 2026 |