Silicon Graphics anunció el logro de un acuerdo con todos sus acreedores respecto a los términos de un plan de reorganización que reducirá su deuda en aproximadamente 250 millones de dólares, simplificando radicalmente su estructura de capital. Como parte de este acuerdo con muchos de sus mayores accionistas, y como el siguiente paso en su anunciado plan para reorganizar sus negocios, la empresa, y sus subsidiarias en EE UU han solicitado de manera voluntaria acogerse al capítulo 11 de la ley de bancarrota de este país. Las subsidiarias de SGI fuera de EE UU, incluyendo las de Europa, Canadá, México Suramérica y Asia Pacífico, no fueron incluidas en dicha solicitud, y continuarán sus operaciones de negocios sin la supervisión de las cortes desde EE UU, y no estarán sujetas a los requerimientos del capítulo 11. La empresa tiene planteado registrar su plan de reorganización reflejando el acuerdo a la mayor brevedad, y superar el capítulo 11 en el transcurso de los próximos seis meses. “Queremos asegurar a nuestros clientes, empleados y a la comunidad en general, que SGI está operando sus negocios como de costumbre,” dijo Dennis P. McKenna, recientemente nombrado como chairman y CEO de SGI. “Nuestros clientes pueden continuar contando con SGI para el cometido de sus productos, servicios y soporte. Esta reorganización está planificada de modo que no exista interrupción alguna en las actividades del día a día con los clientes y las socios, en tanto la compañía retome su posición a nivel de opinión pública y de mercado”