
Un panel de lujo en ABTA 2005: Ricardo Miranda, Leila Loria, Chris Torto, el periodista Samuel Possebon (moderador), Henrique Washington (Accenture), Francisco Valim y Luiz Eduardo Baptista
(Omar Méndez). En Brasil, Sky y DIRECTV tienen una gran obsesión por estos días: su fusión, que depende de las autoridades regulatorias nacionales. Cuando llegue el inevitable aval, el DTH consolidado se concentrará en la caza de un cliente distinto, el corporativo, a través de una oferta IPTV. Net Serviços, la más importante operadora de TV paga del país (lo será hasta la fusión de los servicios satelitales), guardará sus planes de cablefonía para concentrarse en lo que considera su negocio central en la actualidad: la banda ancha. Casi un calco de la diseñada por Net es la estrategia de Vivax, la compañía que más ha crecido en este sector. La ex Horizon se aferrará a la oferta de banda ancha y mandará al freezer por un tiempo la posibilidad de ofrecer el triple play y no porque le falten redes: simplemente lo considera inoportuno. En cambio, TVA sí ha dado el paso hacia el mix video-voz-Internet, y buscará sacar la mayor ventaja que le da su condición de adelantado.Cualquiera que haya asistido a la conferencia de ABTA Oteando el futuro ha quedado convencido que ese será el escenario 2006 de la TV por suscripción nacional. Sus ejecutivos más representativos evitaron jugar a las escondidas, convencidos de que no hay razones para hacerlo: hay confianza ciega en cada uno de ellos de que el camino elegido es el más conveniente. Todos coincidieron en que el periodo de consolidación de la industria continuará. Y todos subrayaron, una y otra vez, que la escala es fundamental para hacer viable cualquier modelo de negocio. Luiz Eduardo Baptista, jefe de la operación brasileña de DIRECTV, intervino una decena de veces en la hora que duró la exposición: en todas ellas predominó el término escala, ya sea como justificación de la fusión que vendrá, o como sostén de cualquier estrategia comercial, o como elemento clave en la producción de contenidos, fundamentalmente nacional, o para atraer mayores inversiones al negocio.También Francisco Valim utilizó la palabra, sea para defender la concentración (“Un proceso inexorable”, según él) como para justificar la decisión de archivar el VoIP en este 2005. “Nuestro objetivo es estar en las mismas condiciones de competir con las telcos. Estamos trabajando en un modelo robusto de negocios. Tenemos 1,4 millones en TV paga y 300 mil en banda ancha, equivalente al 10% del mercado nacional. Y aquí vamos a poner el acento”, dijo.Para Ricardo Miranda, CEO de Sky Brasil, para cualquier modelo de negocios se necesita escala. En donde sí la han visto es en la novedosa oferta de telefonía sobre protocolo de Internet. “Estamos trabajando para integrar IPTV para clientes corporativos. Aquí hay entre 4 y 10 millones de abonados potenciales”, adelantó.Defensora también de la concentración de operaciones y enemiga declarada de la concentración de contenidos, Leila Loria, responsable de TVA, concentró su discurso en los costos que tienen que afrontar las empresas. “El mayor problema de esta industria es el costo de programación. Si se consigue abaratarla se conseguirá ingresar más en el segmento B y en el C”. Chris Torto, CEO de Vivax, ha demostrado ser un abanderado de las concentraciones. Su política ha convertido a este grupo en el más comprador del mercado. En cada exposición no duda en desnudar lo que pretende: “Existe en la clase C interés en comprar TV paga. Preferimos concentrar esfuerzos en televisión y en banda ancha. El 29% de nuestra red es bidireccional. Tenemos fuerte crecimiento en banda ancha y en telefonía preferimos esperar. Nuestro fuerte es la banda ancha y el video. No nos interesan otros aspectos, al menos no ahora”, confesó.
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martes, 7 de abril de 2026 |