
El Amazonas se lanzó a bordo del Proton M Breeze M
(Omar Méndez). Alarma y una gran preocupación: eso es lo que están sintiendo por estas horas los accionistas de Hispasat ante las repercusiones que ha generado la difusión de una grave avería que acortaría por lo menos cinco años la vida del satélite Amazonas, de los quince que tenía previsto. Este jueves la operadora satelital española distribuyó un comunicado que busca quitarle dramatismo a los trascendidos al asegurar que el Amazonas “está a punto de concluir las pruebas (OIT) en órbita de su carga útil, que hasta el momento arrojan resultados plenamente satisfactorios”. Sin embargo, el clima interno en la operadora está lejos de ser el mejor: Este viernes habrá una reunión de comisión directiva que no sólo tendrá el objetivo de definir el nuevo presidente de la compañía; también se evaluará con crudeza el impacto que tendrá el daño detectado en el futuro de la operación. “Una fuga de gas presurizante en uno de sus dos tanques de oxidante” ha sido para la fabricante EADS Astrium la causante del problema central.“A la vista de las investigaciones en curso, la situación técnica a día de hoy, indica que la vida útil del satélite estaría por encima de los 10 años. Con objeto de extender, con plenas garantías dicha vida útil, se continúan realizando las investigaciones pertinentes y el análisis de las diferentes medidas correctoras”, destacó Hispasat en la nota de prensa. Además asegura que el Amazonas “entrará en servicio en las próximas semanas” dentro de los plazos contemplados en la licencia de explotación otorgadas por el órgano regulador de las telecomunicaciones brasileñas. La aceptación de que por lo menos habrá un lustro menos de operatividad no es un dato menor para los analistas. Junto al detalle, ha sorprendido el énfasis puesto para minimizar las consecuencias después que el portavoz oficial de la empresa española, Jesús Serrada, haya aceptado públicamente, en un reportaje concedido al diario Cinco Días, que la avería podría afectar, en el mejor de los casos, en más de cinco años la vida útil del satélite, y que existe la posibilidad “de que la sociedad opte finalmente por no hacer la recepción del Amazonas de manos del fabricante”, que en estas últimas semanas realiza las pruebas de validación en órbita. Serrada remarcó que la condición para que se efectúe esa recepción es que el satélite averiado esté operativo suficiente tiempo como para que se pueda construir otro que lo sustituya sin interrumpir el servicio.La fuga de combustible, si se amplía, condicionará completamente la operación. El Amazonas, que será operado desde Brasil por Hispamar, la sociedad brasilera impulsada por Hispasat, demandó una inversión de 325 millones de euros. Una vez en operaciones dará servicios de televisión, banda ancha y telecomunicaciones a las Américas, Europa y al norte de África.
|
martes, 7 de abril de 2026 |