
Marcos Christensen, director de comScore Cono Sur
Terminado el partido entre Argentina y Nigeria, uno de los últimos en la ronda de grupos de Rusia 2018, circuló un audio sobre el fallecimiento de Diego Maradona. En pocas horas la falsa noticia era tema de conversación entre miles de personas en toda la región.
En términos de alcance, podría decirse que ese audio fue la envidia de cualquier campaña publicitaria. Prácticamente toda la población argentina recibió la información en un smartphone.
Pero ¿el alcance vale a cualquier precio? ¿Qué ocurre cuando la marca llega a todos a través de una mentira? Para Marcos Christensen, director de comScore Cono Sur, “si alguna marca hubiera patrocinado el audio sobre Maradona, el resultado en términos de branding hubiera sido desastroso”.
Según el ejecutivo, ningún anunciante hubiera promocionado un mensaje de esas características por el solo hecho de tener alcance. “Sin embargo, cuando se habla de campañas publicitarias, existen casos que solo se evalúan en términos de alcance y no del tipo de contexto al que se están asociando” explica.
Christensen señala también que muchas veces los anunciantes ni siquiera son conscientes de que financian este tipo de contenidos, pero los ejemplos se cuentan en cientos de miles y se pueden encontrar todos los días. “Esto se traduce en inversión publicitaria arrojada a estos espacios” afirma.
Bajo ese panorama, el ejecutivo enfatiza en la importancia de conocer y controlar el contexto del mensaje que las marcas quieren comunicar. “Evitar estos contenidos y restringir la compra de inventario publicitario (impresiones) a los medios con editoriales profesionales”.
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martes, 7 de abril de 2026 |
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